sábado, 12 de septiembre de 2015

Presentación

Inicio este blog con el fin de difundir información respecto a la numismática chilena.

Mi nombre es Juan Saavedra, tengo 23 años y soy de Curepto, Chile, aunque paso la mayor parte del tiempo en Concepción por motivos de estudio.

Comencé a coleccionar monedas cuando tenía 4 o 5 años. La historia fue así: Mi mamá colecciona estampillas, y mi abuelo le preguntó un día si le interesaban las monedas, porque él tenía algunas antiguas con las que una vez le pagaron en su negocio. Mi mamá le dijo que sí y se las dio. Estas son:




Yo al ver esas monedas, me gustaron mucho, principalmente la primera, porque se parecía (según yo) a las placas de los sheriff de las películas del oeste. Mi abuelo al ver mi interés, buscó por ahí y me dio varias monedas de entre 1920-1975, con lo que quedé más feliz que una lombriz.

De a poco fui juntando monedas que encontraba por ahí o que me regalaban.
Durante un tiempo participé en un grupo de Scout, y en el patio del lugar en donde eran las reuniones, no sé por qué, siempre encontraba monedas antiguas. De hecho, la que por mucho tiempo fue mi moneda más antigua, la encontré ahí. Esta es:



Pasó bastante tiempo, y para ese entonces ya tenía más monedas, incluso algunas extranjeras. Un día fui con mi papá a la farmacia, y el señor de ahí tenía de adorno unos tarros de vidrio llenos de monedas antiguas, y mientras mi papá compraba, yo los miraba. No sé si mi papá le diría algo al señor, pero se acercó, tomó un tarro, sacó un puñado de monedas y me las echó al bolsillo. Ya no me cabía la sonrisa en la cara. Llegué a mi casa, las revisé y encontré una con un hoyo en la fecha, lo que se notaba era 1*85, y como mi papá no la conocía, deduje que era de 1885 (ahora al mirarla con lupa, claramente se nota que era un 8), por lo que pasó a ser la más antigua que tenía. Esta es:


En ese tiempo, yo guardaba mis monedas en un tarro de café, y en la tapa le había hecho una ranura como de alcancía, y más que coleccionar monedas, sólo las juntaba.
Cuando realmente comencé a coleccionar fue cuando separé las repetidas, dejando una de cada tipo. Sin saber siquiera que existían los catálogos, comencé a buscar variantes, y encontré varias. Mi mamá, al ver que me tomaba en serio lo de las monedas, y que era algo que me gustaba tanto, me regaló las tres monedas que le dio mi abuelo.

Eso fue aproximadamente en 2003, y desde ahí fui agregando más monedas a mi colección, y comencé a hacer algo que muchos consideran sacrilegio: limpiar las monedas: Mientras más brillaban, más bonitas las encontraba (ahora pienso distinto).

Luego hubo un tiempo en el que me fui preocupando de organizar mejor mi colección, cambiando el contenedor por una caja plástica con varios compartimientos.

Y después, en 2007 comencé a tener acceso a internet, por lo que busqué información sobre monedas, descubrí páginas de numismática (no conocía esa palabra), conocí los catálogos, supe de las hojas para monedas..... En fin, amplié mis conocimientos sobre el tema.

Ahí fue cuando compré hojas para monedas y una carpeta y puse mis monedas bastante mejor organizadas.

En 2009 fue el cambio más drástico en mi colección: me especialicé. Antes coleccionaba cualquier moneda, desde ahí me centro en monedas de Chile (igual conservo las extranjeras, y agrego nuevas cuando encuentro, pero no las busco).

A raíz de eso tuve que revisar mis repetidas para encontrar monedas de todos los años que tuviera, comencé a comprar a través de internet e ir a ferias de las pulgas en busca de monedas.



1 comentario:

  1. Hola me encanto tu historia, gracias por darte el tiempo de hacer este blog espero aprender lo máximo de el.
    Exito en todo!!

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